Con la tecnología de Blogger.

sábado, 7 de agosto de 2010

Ética y elección: una Pareja muy peliáguda


Mencionaba en la entrada anterior la fuente de un debate fundamental en la filosofía de todos los tiempos y cuya realidad permanece: El eterno debate acerca de la conducta humana, que el Profesor de la Universidad de Harvard Michael Sandel resume muy bien con una sola frase:
¿Qué es lo correcto de hacer?

El profesor Sandel ha estado ya dictando el curso de Justicia (asociado a la filosofía Política) por varios años a vastas audiencias de estudiantes, tal es su popularidad que sus sesiones de clase (multitudinarias) han sido editadas y subidas a Internet para ser vistas en Youtube por la misma Universidad (que de hecho tiene un sitio web asociado con información complementaria, como, por ejemplo los libros a consultar por cada sesión)

Hasta ahora, he visto completa la primera sesión (gracias al aTube Catcher) y puedo decir que no tiene desperdicio, sobre todo porque Sandel se toma en serio su labor, si se quiere, socrática respecto de su proceso de aprendizaje, interactuando con sus estudiantes, haciéndolos debatir y, sobre todo, aclarando sus puntos de vista y las suposiciones detrás de estos, que siempre cuestan ser desentrañadas.

Esta vocación por el debate es complementada por su adecuada intervención poniéndonos en perspectiva con los filósofos de la historia y de qué manera sus pensamientos influencian nuestras decisiones, líneas abajo el vídeo de las primeras dos sesiones en las que se parte de dos casos, respectivamente, un asesinato para salvar a otros y un caso de canibalismo en un naufragio del siglo XIX. Especial atención a la referencia que hace a la importancia de la filosofía para las personas (a partir del minuto 17:32 aproximadamente hasta el 24:02 , con una cita muy esclarecedora del "Gorgias" de Platón)


Me enteré del trabajo del Profesor Sandel por primera vez gracias a su participación y en la ya demasiado célebre conferencia TED (la edición de este año) que se puede ver líneas abajo con subtítulos en español disponibles, en esta, procede de la misma forma que en sus clases, sólo que se centra en comentar una decisión judicial de la Suprema corte de los EE.UU. Interesante especialmente por la frase con la que abre su alocución: "Necesitamos rescatar el arte del Debate Democrático"


A destacar una parte de la explicación de Sandel sobre la fuente de nuestras decisiones desde el punto de vista ético es la que pongo en imagen líneas abajo, capturada del vídeo de la sesión:

En ella se puede distinguir dos tipos de razonamiento moral, a saber: el consecuencialista, que basa sus juicios en las consecuencias de las acciones (si el resultado final es bueno, la acción lo es, esto es característico típicamente del Utilitarismo de Bentham) y el Categórico que sostiene que hay leyes inmutables (principios) que sustentan nuestros juicios morales, independientemente de la acción (por ejemplo en la crítica a la razón práctica de Kant) Pero ¿estamos hablando del algo nuevo realmente? pues no, sólo seguimos hablando (aunque en menos difícil) de dos términos que ya han sido mencionados en este blog: Teleología y Deontología, respectivamente.

Junto con la ética, tenemos el problema de la elección.. ¿Qué hacer? era una pregunta clásica en otros tiempos y esto involucraba un proceso de decisión, obviamente. Lo interesante del tema pasa por lo que le da forma a ese proceso y allí entra, inevitablemente el tema de la cultura, que se mencionó en la entrada anterior.

En este respecto, la conferencia dada por Sheena Iyengar, autora del libro The Art of Choosing en el que muestra los resultados de su investigación acerca de como es que escogemos y en qué medida la historia y los hechos han moldeado nuestra capacidad para decidir y también, como algunas suposiciones que impulsan la economía de mercado no son tan ciertas o santas como parecen ser a primera vista.


Y para terminar no olvidemos que la reflexión siempre debe estar presente en nuestros actos, aunque es mucho más difícil reflexionar hacia adentro que hacia afuera. No por ello debemos desistir de la tarea. Lo que es en parte el tema de la canción de Rush, Freewill, líneas abajo:


Imagen: Moralizing Machine 1 por Mads Boedker

Read more...

viernes, 30 de julio de 2010

La encrucijada: cultura, especialistas y otras confusiones

Imagen: [22.365] sphere-itize me, captain de db'photography

En estos días, independientemente de las Tareas, Deberes y Obligaciones que, por un motivo u otro, me han mantenido alejado del blog, está, de manera muy importante un estado cada vez más continuo de confusión, de no saber sobre que escribir, si seguir tratando de alcanzar la corriente del flujo de los acontecimientos (que siempre está, de manera más rápida cada vez) tal como cualquier usuario de Twitter podría claramente atestiguar.

Ciertamente, el recibir sin pausa satura, y peor aun, hasta cierto punto, nos hace olvidar lo importante o lo que puede ser llamado "importante" antes de verse sumergido en el mar de más informaciones que aparentemente pecan de "urgentes".

Hablamos de muchas cosas, y algunas dentro de esta apabullante totalidad, se engarzan sin querer en racimos comunes, ramas desde las cuales podemos, conectando los puntos acaso como la voluntad los siente, proponer alguna nueva manera de ver las cosas o de entenderlas y compartirlo con otras personas, e intentar ver si lo que producimos se eleva por encima de las mediocridades cotidianas o de la marea de lo -reitero- "urgente".

Pero esto es una Digresión.

Y ha sido una digresión necesaria por una razón, permite introducirnos a una forma de definir esta palabra (¡oh, sacrosanta y malentendida!) que es Cultura.

la definición estándar consensuada que uno puede encontrar acerca de la cultura es la que hace referencia a la "multitud de manifestaciones de un grupo humano" y es en esa guisa que tomamos una posición centrada en lo políticamente correcto en ese sentido y al hacerlo nos olvidamos de un detalle capital, cito a Neal Stepehnson (sacado de una entrada del viejo blog)

El problema es que una vez que nos hemos librado de la capacidad de juzgar lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, etc., ya no queda cultura. Todo lo que queda son los bailes folclóricos y el macramé. La capacidad de juicio, de creencia, es el fin mismo de tener una cultura.

Esto es, si al final equiparamos todas las manifestaciones culturales y nos olvidamos de la ética (o de la valoración ética que corresponde al no renunciar a nuestra capacidad de juzgar las cosas)

Este debate, aunque con distintas formas, no es nada nuevo en esencia, ya hace más de 2000 años en la Atenas de Pericles un grupo de oradores (los Sofistas) hablaban de la relatividad del nómos o leyes y como estas leyes hacen a las personas, que naturalmente son iguales, diferentes.

A estos y a sus pretensiones, se opone la búsqueda Socrática del conocimiento como propósito esencial para determinar lo que nos es dado llamar "bien", "mal" o "virtud". Entonces desaparece la posición en la cual la persona, dado que cualquier vía es esencialmente artificial, tanto más da tomar una que otra (la mayor parte de las veces, ciertamente, ni siquiera pensará esa decisión y seguirá simplemente lo que el nómos diga) es reemplazada por la decisión basada en un juicio consciente y pensado antes de la acción, y de la acción realizada incluso a pesar de desafiar lo establecido por el nómos imperante.

¿Dónde está el reto ahora? En decidir qué autoridad respetar... ¿Y cómo hacer eso? otra vez apelando a la vieja receta socrática o si mejor se quiere, aferrándose a la que mejor parezca.

Ante lo anteriormente mencionado resulta interesante la lectura de un artículo de Mario Vargas Llosa sobre el tema en Letras Libres (link) en el que se incide en lo ya mencionado, pero se omite unos cuantos asuntos dignos de atención también.

Vargas Llosa ataca en su artículo -y justificadamente, a mi parecer- al Discurso "Libertario" de Michel Foucault en el sentido que las instituciones creadas por la sociedad Industrial (la fábrica, la iglesia, la escuela, la cárcel) lo único que hacen es pergeñar y mantener el modelo hegemónico y por tanto, jugar a favor de las grandes jerarquías que detentan el poder. En este sentido menciona como el quehacer de los "intelectuales" (en particular los humanistas franceses de posguerra) no ha hecho sino desaparecer el concepto de cultura como algo tangible a ser entendido por todos, sin embargo, Bertrand Russell en su libro La Conquista de la Felicidad mantiene una posición ligeramente diferente, cito:

El hombre rico de nuestros tiempos tiende a ser de un tipo muy diferente. Nunca lee. Si decide crear una galería de pintura con el fin de realzar su fama, delega en expertos para elegir los cuadros; el placer que le proporcionan no es el placer de mirarlos, sino el placer de impedir que otros ricos los posean. En cuanto a la música, si es judío puede que sepa apreciarla; si no lo es, será tan inculto como en todas las demás artes. El resultado de todo esto es que no sabe qué hacer con su tiempo libre. El pobre hombre se queda sin nada que hacer como consecuencia de su éxito. Esto es lo que ocurre inevitablemente cuando el éxito es el único objetivo de la vida. A menos que se le haya enseñado qué hacer con el éxito después de conseguirlo, el logro dejará inevitablemente al hombre presa del aburrimiento.

Con esto, vemos que el problema no está sólo en el fondo de la pirámide sino también, y de manera más grave aun, en su cúspide. Si la "cultura" o el conocimiento de ciertos temas hacían a una persona "alguien" en el pasado, en la actualidad y gracias a la globalización en parte se ha establecido la siguiente perversa ecuación:

DINERO = PODER = FELICIDAD

Lo peor de la mencionada equivalencia es que a pesar de que está presente en nuestras mentes, pocas veces nos damos cuenta de su real presencia y seguimos andando por el camino que nos propone, racionalizándola o disfrazándola de otras cosas. El saber transversal (esencia de lo cultural) deja de ser importante y pasa a ser importante el saber del especialista (porque da rédito, a pesar que fuera de su campo sepa poco o nada de nada)

Si seguimos en esta línea de pensamiento, hay que darnos cuenta que implicación tiene para la sociedad en su conjunto: Si el propósito final de la vida es hacer dinero, todo lo que no sea "productivo" o "rentable" deja de tener sentido y relevancia y allí esta, oh si, la cultura y desde luego, la Educación, con lo cual se explica como se permite que los últimos en la escala de mérito intelectual (léase exámenes de ingreso a las universidades) sean los aspirantes a MAESTROS ¿cómo podemos esperar la mejor formación para los futuros ciudadanos si le damos el trabajo a los menos dotados para ello? (y el tufo ideológico y doctrinario porque sí de los miembros del SUTEP no ayuda al problema, lo agrava)

Y es que, tener cultura, o conocimiento acerca de porque somos como somos y de las decisiones y aportes de otros antes de nosotros y ahora es importante porque mantiene comunicándose a los estratos de la sociedad, hablando un sólo lenguaje o al menos, hace posible un debate entre los estamentos que la conforman. Cuando desaparece su importancia, aparece en su lugar un sólo discurso (el hegemónico) y una sola forma de ver las cosas (¿alguien dijo "el fin de la historia"?) y todas las clases deben alinearse porque sino estas "out" y eres, automáticamente un Antisistema

Y con ello, cerramos el rizo, dado que la búsqueda de enfrentar la "autoridad" (de los plutócratas que siempre han sido) para ganar libertad deja al final paso a un discurso ¡el de la misma autoridad que se pretendía detener! Y con ello, el papel de la cultura se reduce al ritual, pero no al concepto y el papel del intelectual, que debería mantener a la sociedad pegada a la realidad, pasa a ser el mismo que el de un chamán o una astróloga, alguien que dice mucho sobre nada. ¿Hay alternativa?, en realidad, solo regresar a lo esencial, al discurso Socrático: nadie debe pensar por ti, sólo tú mismo.

Y para terminar, un vídeo de los Beatles (¿son cultura?) Baby you're a Rich man

Read more...

domingo, 20 de junio de 2010

Y en el Principio fue... el Fractal


Esta entrada viene a cuento de una historia y varios recuerdos, algunos gratos, otros no tanto. que comienzan en una infame clase de Economía General, donde de Economía, se aprendió muy poco o nada.

Pero de lo que si se aprendió (y quizás sea esto lo más importante) es acerca del nunca bien ponderado arte de no quedarse con las respuestas convencionales, de que la labor en el campo de los ingenieros (y de cualquier profesional en general) no podía basarse solamente en proponer más de lo mismo.

En esa clase y como suplemento, se mencionó entre los muchos argumentos que el profesor esgrimía como advertencia contra "la economía que no funciona como los economistas creen" y con ello en referencia a sus consabidos "modelos" (claro, que en aquel entonces no habíamos oído ni de mención la palabra "econometría") que pecaban de lineales y de esa vieja idea (como el modelo de Miller-Modigliani, por ejemplo) que los consumidores actuaban de forma "racional".

Ante esto, nos presentaron la alternativa no-lineal a entender el mundo, proveniente de dos disciplinas que en realidad son parte de un todo mucho mayor: a saber. la Teoría del Caos y la Geometría Fractal.

Había oído por primera vez del tema (al menos de los fractales, esto es) en una PC World de muchos años antes en lo que se mencionaba más que todo era el como a través de las computadoras habíamos encontrado una forma de simular efectivamente las formas naturales que la geometría del nunca bien ponderado Euclides (del que tanto nos hablaron sin decirlo en la Escuela) no podía hacer.

Luego, vino la búsqueda personal, en la vieja red de aquel entonces (supongo que muchos como yo se emocionaron cuando en aquellas épocas un archivo, tarde en la noche descargaba a la maravillosa velocidad de ...¡3.5 Kb/s! Mi velocidad promedio de Internet actualmente ronda diez veces esa cantidad y es del todo insatisfactoria) y los primeros algoritmos y programas (basados en DOS en su mayoría, para generar fractales, diagramas de bifurcación y otras cosas similares.

Los resultados de lo que encontramos fueron presentados en una conferencia llamada "Nuevas Herramientas para Nuevas Realidades" en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura de la UNI, era un día de noviembre y a Falta de Proyectores, usamos una PC con Salida a una TV de 29 Pulgadas para Exponer.

Los cuatro que allí estábamos, reunidos por azares del destino en clases del mismo profesor, y encontrados alrededor de la única terminal desde la cual descubrimos el Internet (para bien y para mal, esto es) hablando de las fascinantes cosas que habíamos encontrado en la red y de cuan poco de ese mundo salía de las aulas, de cómo debíamos abrazar lo complejo como parte de nuestro quehacer y de, sobre todo, darle un impulso a la investigación (comenzando, desde luego, por la divlugación) en nuestras aulas.

Y si bien, ese esfuerzo redundó en muchos buenos resultados: como unos cuantos estudiantes de arquitectura, que interesados, fueron a preguntar y luego, llevados por sus inquietudes particulares acerca de como se relacionaba este nuevo enfoque complejo a la ciudad, terminaron produciendo algo llamado el Proyecto Combi y que además, a partir del grupo formado, se realizaría una interesante labor de divulgación que se pergeñó en varias publicaciones y otros eventos más.

y bueno, para redondear esta entrada, los dejo con alguno de los factales generados por este servidor usando varios de los programas encontrados en la red, en particular Tiera-27 , Itiera-89 y Sterlingware v17, que lamentablemente ya no se pueden descargar gratuitamente


Además este video, llamado Nature by numbers de Cristobal Vila en el que demuestra cómo los números están presentes en la naturaleza, cosa que los modelos fractales reafirman, aunque no en el mismo sentido. Una cuestión se puede plantear: ¿Los números existen al ser una norma natural, imbricados en el patrón organizativo de lo viviente? o son sólo entidades intermedias que utilizamos para interpretarla?


Nature by Numbers from Cristóbal Vila on Vimeo.

y Finalmente, la infame presentación de aquel entonces, que es nada más que gráficos y más gráficos (como debe ser una buena presentación...je,je) esperando que lo disfruten.
El contenido comienza en el segundo Slide.

Read more...

viernes, 18 de junio de 2010

¿Perfección? ¡Expansión!



Escrito -para variar- desde los cuarteles de otoño:

un amigo afirma, a través de su último estado de facebook, lo siguiente:

Resulta interesante la declaración mencionada por más de una razón, la principal, a mi modesto entender (y a ver si consigo leer bien detrás de las palabras):
a) existe un camino para las personas,
b) ese camino los lleva, inevitablemente hacia la mejora, el perfeccionamiento, el crecimiento personal; y
c) la perfección es el extraño nombre que recibe el estado de logro y/o disfrute final que se obtiene tras haber fatigado y transcurrido a través de las etapas necesarias de crecimiento


Y es aquí, en esta breve e inesperada conclusión que salta el conejo oculto dentro del sombrero y este es: Todas estas frases asumen que la persona en cuestión sabe qué es "la vida" y por ende debería existir una "fórmula" de como vivir, un camino, o, a falta de este, una visión clara de que es lo que, dentro de nuestras mentes, definimos como "perfección". Stevie Wonder lo define mejor en su canción Visions


en suma:
O, ¿tenemos que alzar nuestras alas y volar a la visión en nuestras mentes?

Entonces, si quisiéramos llegar a algún lugar concreto, tendríamos que recurrir otra vez a las viejas ideas de Sócrates, cuando afirmaba que La Virtud es conocimiento y -obviamente- cabe la repregunta... ¿conocimiento de qué?

La única respuesta que, desde esta modesta esquina puedo intentar pergeñar es simple y sencillamente: de uno(a) mismo(a).

Y otra repregunta surge casi de inmediato para el ojo avizor: ¿Y cómo se puede conocer a aquel que transcurre en el tiempo, que cambia, al que los vientos y los años dan forma a veces sin querer, y que pese a todo, sigue siendo "yo"? y a eso, no queda sino mencionar el consejo que mi amigo Miki Bolaños me dio en un correo, años ha:

Estar siempre que podamos en posición on de conciencia, lúcidos y adoloridos pero con capacidad prospectiva y voluntad de persistir

En esa guisa: podemos redefinir quizás la palabra "perfección" de mi amigo al principìo de esta nota del siguiente modo:

En la vida, nuestro camino es expandirnos ¿por qué? Porque cambiamos en el tiempo, lo que lo hace inevitable

¿Hacia donde nos expandimos? no hay una dirección unívoca en ello, En eso nuestra voluntad y las circunstancias ambas tienen parte, no podemos descartar a ninguna de las dos. Porque, citando a uno o muchos pensadores, corresponde decir: Uno no elige las cartas que le tocan, sólo como jugarlas. No se trata de que no seamos responsables de nuestros errores, sino que, en nuestra condición de habitantes del tiempo y partícipes de la historia, esta ejerce una influencia considerable sobre nuestras ideas y acciones.

Entonces, creo que corresponde terminar este breve opúsculo con la siguiente frase: no busquemos la perfección, busquemos expandirnos y en ello, hacer la mayor diferencia para nosotros y el mundo alrededor.

Read more...
Related Posts with Thumbnails

Acerca de Este Blog

Este blog reune notas con opiniones sobre todo, mucho, poco y nada, creaciones heroícas y no tanto, cosas oidas al pasar, citas no necesariamente citables y sobre todo, los devenires de una particular forma de percibir el mundo.

RPP Noticias

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP