Con la tecnología de Blogger.
Mostrando entradas con la etiqueta cultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cultura. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de julio de 2010

La encrucijada: cultura, especialistas y otras confusiones

Imagen: [22.365] sphere-itize me, captain de db'photography

En estos días, independientemente de las Tareas, Deberes y Obligaciones que, por un motivo u otro, me han mantenido alejado del blog, está, de manera muy importante un estado cada vez más continuo de confusión, de no saber sobre que escribir, si seguir tratando de alcanzar la corriente del flujo de los acontecimientos (que siempre está, de manera más rápida cada vez) tal como cualquier usuario de Twitter podría claramente atestiguar.

Ciertamente, el recibir sin pausa satura, y peor aun, hasta cierto punto, nos hace olvidar lo importante o lo que puede ser llamado "importante" antes de verse sumergido en el mar de más informaciones que aparentemente pecan de "urgentes".

Hablamos de muchas cosas, y algunas dentro de esta apabullante totalidad, se engarzan sin querer en racimos comunes, ramas desde las cuales podemos, conectando los puntos acaso como la voluntad los siente, proponer alguna nueva manera de ver las cosas o de entenderlas y compartirlo con otras personas, e intentar ver si lo que producimos se eleva por encima de las mediocridades cotidianas o de la marea de lo -reitero- "urgente".

Pero esto es una Digresión.

Y ha sido una digresión necesaria por una razón, permite introducirnos a una forma de definir esta palabra (¡oh, sacrosanta y malentendida!) que es Cultura.

la definición estándar consensuada que uno puede encontrar acerca de la cultura es la que hace referencia a la "multitud de manifestaciones de un grupo humano" y es en esa guisa que tomamos una posición centrada en lo políticamente correcto en ese sentido y al hacerlo nos olvidamos de un detalle capital, cito a Neal Stepehnson (sacado de una entrada del viejo blog)

El problema es que una vez que nos hemos librado de la capacidad de juzgar lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, etc., ya no queda cultura. Todo lo que queda son los bailes folclóricos y el macramé. La capacidad de juicio, de creencia, es el fin mismo de tener una cultura.

Esto es, si al final equiparamos todas las manifestaciones culturales y nos olvidamos de la ética (o de la valoración ética que corresponde al no renunciar a nuestra capacidad de juzgar las cosas)

Este debate, aunque con distintas formas, no es nada nuevo en esencia, ya hace más de 2000 años en la Atenas de Pericles un grupo de oradores (los Sofistas) hablaban de la relatividad del nómos o leyes y como estas leyes hacen a las personas, que naturalmente son iguales, diferentes.

A estos y a sus pretensiones, se opone la búsqueda Socrática del conocimiento como propósito esencial para determinar lo que nos es dado llamar "bien", "mal" o "virtud". Entonces desaparece la posición en la cual la persona, dado que cualquier vía es esencialmente artificial, tanto más da tomar una que otra (la mayor parte de las veces, ciertamente, ni siquiera pensará esa decisión y seguirá simplemente lo que el nómos diga) es reemplazada por la decisión basada en un juicio consciente y pensado antes de la acción, y de la acción realizada incluso a pesar de desafiar lo establecido por el nómos imperante.

¿Dónde está el reto ahora? En decidir qué autoridad respetar... ¿Y cómo hacer eso? otra vez apelando a la vieja receta socrática o si mejor se quiere, aferrándose a la que mejor parezca.

Ante lo anteriormente mencionado resulta interesante la lectura de un artículo de Mario Vargas Llosa sobre el tema en Letras Libres (link) en el que se incide en lo ya mencionado, pero se omite unos cuantos asuntos dignos de atención también.

Vargas Llosa ataca en su artículo -y justificadamente, a mi parecer- al Discurso "Libertario" de Michel Foucault en el sentido que las instituciones creadas por la sociedad Industrial (la fábrica, la iglesia, la escuela, la cárcel) lo único que hacen es pergeñar y mantener el modelo hegemónico y por tanto, jugar a favor de las grandes jerarquías que detentan el poder. En este sentido menciona como el quehacer de los "intelectuales" (en particular los humanistas franceses de posguerra) no ha hecho sino desaparecer el concepto de cultura como algo tangible a ser entendido por todos, sin embargo, Bertrand Russell en su libro La Conquista de la Felicidad mantiene una posición ligeramente diferente, cito:

El hombre rico de nuestros tiempos tiende a ser de un tipo muy diferente. Nunca lee. Si decide crear una galería de pintura con el fin de realzar su fama, delega en expertos para elegir los cuadros; el placer que le proporcionan no es el placer de mirarlos, sino el placer de impedir que otros ricos los posean. En cuanto a la música, si es judío puede que sepa apreciarla; si no lo es, será tan inculto como en todas las demás artes. El resultado de todo esto es que no sabe qué hacer con su tiempo libre. El pobre hombre se queda sin nada que hacer como consecuencia de su éxito. Esto es lo que ocurre inevitablemente cuando el éxito es el único objetivo de la vida. A menos que se le haya enseñado qué hacer con el éxito después de conseguirlo, el logro dejará inevitablemente al hombre presa del aburrimiento.

Con esto, vemos que el problema no está sólo en el fondo de la pirámide sino también, y de manera más grave aun, en su cúspide. Si la "cultura" o el conocimiento de ciertos temas hacían a una persona "alguien" en el pasado, en la actualidad y gracias a la globalización en parte se ha establecido la siguiente perversa ecuación:

DINERO = PODER = FELICIDAD

Lo peor de la mencionada equivalencia es que a pesar de que está presente en nuestras mentes, pocas veces nos damos cuenta de su real presencia y seguimos andando por el camino que nos propone, racionalizándola o disfrazándola de otras cosas. El saber transversal (esencia de lo cultural) deja de ser importante y pasa a ser importante el saber del especialista (porque da rédito, a pesar que fuera de su campo sepa poco o nada de nada)

Si seguimos en esta línea de pensamiento, hay que darnos cuenta que implicación tiene para la sociedad en su conjunto: Si el propósito final de la vida es hacer dinero, todo lo que no sea "productivo" o "rentable" deja de tener sentido y relevancia y allí esta, oh si, la cultura y desde luego, la Educación, con lo cual se explica como se permite que los últimos en la escala de mérito intelectual (léase exámenes de ingreso a las universidades) sean los aspirantes a MAESTROS ¿cómo podemos esperar la mejor formación para los futuros ciudadanos si le damos el trabajo a los menos dotados para ello? (y el tufo ideológico y doctrinario porque sí de los miembros del SUTEP no ayuda al problema, lo agrava)

Y es que, tener cultura, o conocimiento acerca de porque somos como somos y de las decisiones y aportes de otros antes de nosotros y ahora es importante porque mantiene comunicándose a los estratos de la sociedad, hablando un sólo lenguaje o al menos, hace posible un debate entre los estamentos que la conforman. Cuando desaparece su importancia, aparece en su lugar un sólo discurso (el hegemónico) y una sola forma de ver las cosas (¿alguien dijo "el fin de la historia"?) y todas las clases deben alinearse porque sino estas "out" y eres, automáticamente un Antisistema

Y con ello, cerramos el rizo, dado que la búsqueda de enfrentar la "autoridad" (de los plutócratas que siempre han sido) para ganar libertad deja al final paso a un discurso ¡el de la misma autoridad que se pretendía detener! Y con ello, el papel de la cultura se reduce al ritual, pero no al concepto y el papel del intelectual, que debería mantener a la sociedad pegada a la realidad, pasa a ser el mismo que el de un chamán o una astróloga, alguien que dice mucho sobre nada. ¿Hay alternativa?, en realidad, solo regresar a lo esencial, al discurso Socrático: nadie debe pensar por ti, sólo tú mismo.

Y para terminar, un vídeo de los Beatles (¿son cultura?) Baby you're a Rich man

Read more...

lunes, 18 de mayo de 2009

Del fin del libro, los periódicos y otras "malas ideas" ...(2)


Continuando sobre la nota anterior, algunas cosas más que decir:

Primero, en la misma guisa del vídeo de EPIC 2015 agregado en la entrada anterior se encuentra este, llamado PROMETHEUS y producido por Casaleggio Assocati en el cual se va a alturas más radicales en lo que significa el futuro de la red:


Segundo, en estas épocas, sancionar la muerte del libro -y con esta, en cierto modo, la de la literatura "vertical"- no podría ser más apropiado, tal como se puede leer en la siguiente cita de una entrevista al escritor italiano Alessandro Baricco:

"Allá en los noventa, el mundo todavía era sólido, algo que te esforzabas en comprender: había que concentrarse, trabajar, mejorar para lograr captar las cosas (...) Para relacionarse con el mundo profundizabas en él: hoy sólo navegas sobre él (...) Ya no. Han ganado los bárbaros y ya no se cerca [cercare (en italiano, buscar), "dar vueltas a un asunto hasta profundizar en él y encontar la salida, la respuesta, la solución", aclara Baricco] ni en la vida ni en la ciencia, sino que se surfea en la experiencia de la realidad (...) Ha cambiado el modo de saber: hoy la sabiduría es desplazarse sobre la superficie de los asuntos sin fatiga, pero con habilidad, navegando como en internet. Te mueves por la superficie del saber y de la vida, cambiando de un tema a otro, pero sin ninguna necesidad ni ganas de profundizar (...).
......
Para los pensadores de mi generación, el surfing sería mera imbecilidad, pero hoy es la forma suprema de sabiduría: han triunfado los bárbaros. Profundizar en algo es pesado y aburrido, engorrosa manía de viejos".

Irónicamente, esta forma de absorber y liar con la información (en red en vez de en secuencia, en horizontal y oblicuo en vez de vertical, relacionando por metáfora en lugar de por inferencia) es la propia de la estructura de la Web, en la que es el propio inconsciente, proyectando sobre los enlaces, el que traza un camino de saberes a la medida de cada cual, creando discursos en los que se entremezclan disciplinas, creencias y creaciones diversas aparentemente únicas -o quizá- y que nos lleva a "culturas" en las que no existen certezas sino convenciones y no acuerdos sino puntos en común, siendo las redes sociales como facebook el mejor ejemplo de ello. Sin embargo, al parecer, según este artículo, no somos tan únicos como queremos creer y, en un cambio inusitado de tendencia, nunca antes "vivir el sueño" ha sido tan cercano a "fabricar el sueño" (es decir, a crearlo no en lo cotidiano, sino en su extensión virtual) como a "vivir el sueño" (que es el construirlo desde la carne y la sangre, es decir a la antigüita)

Una implicación de eso es que al final, terminamos volviéndonos adictos a los objetos y símbolos que "en teoría" debían liberarnos de nuestras dependencias, y con ello, suprimimos la conciencia y postergamos cualquier decisión de carácter ético o reflexivo, siguiendo la línea de pensamiento de esta columna de César Hildebrandt de la cual cito:

Si la vida es no sólo una extensión de la instalación eléctrica sino también una caminata por los blogs, un asomarse a la ventana de Facebook, un avatar que vive por ti, un BlackBerry dominante, un iPod que te calienta la oreja, una Mac que te seduce, un Hi5 que te exonera de visitar a los amigos, entonces, modestamente, ¿en qué momento se va uno a ninguna parte para pensar en nadie?
¿Y en qué momento coge uno un artefacto de esos, con letras impresas en papel, y se pone a leer lo que nazca de los forros?
¿Y qué día será el reservado para sentarse a la sombra de un árbol a pensar en el mundo que hemos creado? ¿O debí decir sentarse bajo un árbol y sentirse mago, cualquier cosa, niño otra vez, ausente para todo lo que huela a tóner y oficina?

¿No sería en este caso que al hacer esto estamos otra vez escapando de la soledad y el desamparo individual del que hablaba Fromm? ¿Que al hacernos virtualmente visibles pretendemos trascender de algún modo y no dar a entender que en el fondo de la conciencia la soledad acecha implacable? ¿Qué no somos tan diferentes como pretendemos? ¿o que al pretender solucionar nuestros problemas recurriendo sólo a adquirir tecnología nos estamos perdiendo de algo del panorama? ¿o es que pretendemos al final, sólo mirarnos al ombligo y pretender que el mundo está allí?

Cito otra vez, a mi pesar, a Hildebrandt:

He recibido mi dosis de periodismo nuevo, de bloguismo ombliguista, de posmodernidad (...) La entrevista sin preguntas. El neorrealismo catatónico. Saussure asesinado. Todos los evangelios por el suelo. Una auténtica revolución de la comunicación. La naturalidad agradable que ya no busca nada (ni siquiera la decepción). La masacre de las utopías. ¡Puta madre!


Cuando Marshall McLuhan afirmó, con desparpajo, que "el medio es el mensaje" se refería a que somos influenciados tanto por nuestro ambiente como por nuestra forma de transmitir el contenido de lo que comunicamos a otras personas, así, la Internet ha posibilitado la creación de una enorme cantidad de contenido ¿pero cuánto de este tiene significado y relevancia? ¿hay alguna forma de responder la pregunta anterior que no implique una apelación a alguna autoridad o a las mismas redes sociales que generan contenido? No lo sé.

Lo que puedo decir es que no podemos rehuir nuestra responsabilidad frente a la cacofonía cotidiana, al final, me gustaría creer, el contenido dirá.

Finalmente, un video de TED en el que, a pesar de la casi inevitable muerte de los periódicos, el diseñador Jacek Utko afirma que, con un mejor diseño, se pueden vender -aun- más periódicos.



Blogalaxia Tags , , ,
Technorati Tags , , ,

Read more...

sábado, 16 de mayo de 2009

El fin del libro, los períodicos y algunas otras "malas ideas"...



Contra la desaparición de hedeggeriana.com.ar y jacquesderrida.com.ar


En un artículo que escribí hace mucho, mucho tiempo (de hecho, antes que la palabra blog fuese acuñada) y fue publicado en papel, escribí lo siguiente:

El desarrollo, visto como adelanto en las comunicaciones, o sea en la transmisión de información, como también en el almacenaje de esta. Así, vemos como la primera gran revolución de las comunicaciones viene dada por el advenimiento de la escritura, que posibilitó un avance en cuanto a que los conocimientos pudieron preservarse con mayor fidelidad y la transmisión de información ocurrió con una mayor fidelidad a los conceptos originales, tal aserto se vio aumentado en gran medida con la invención de la imprenta.

Las posteriores innovaciones tecnológicas contribuyeron con una reducción aún mayor de distancias. Posibilitando actualmente una integración sin precedentes en cuanto a la información compartida a través del globo y al papel que tiene el flujo de información como creador de cambios al interior de las estructuras sociales. De esta forma podemos encontrar a la sociedad actual como un conjunto mucho más orgánico que en épocas anteriores, en la medida que le conjunto de las sociedades y los individuos que las conforman, nodos dinámicos de red producen, como consecuencia de sus interacciones a diferentes niveles de complejidad, propiedades emergentes, debidas al carácter sistémico de su organización y no al de las partes involucradas.


Aunque algo enredado en la redacción, los párrafos son claros en su significado: La Primera Tecnología de Información fue la escritura, desde entonces, sólo hemos incrementado nuestra capacidad de procesar y almacenar datos. En el proceso hemos creado vehículos para la difusión de la información que consideramos clave para la difusión y el mantenimiento de nuestras prácticas culturales y más aun, para ponernos en contacto indirecto con otras culturas, ideas y formas de vida y creencia, es decir, para crecer en diversidad y en respeto por el otro.

El representante simbólico por excelencia del párrafo anterior es el libro, la consecución física de la expresión cultural, tanto de la que habla de la realidad como de la que deriva de ella hacia otras aguas, proponiendo nuevos caminos.

En un artículo escrito hace ya bastante tiempo, que liaba con los problemas relacionados al fomento de la lectura, manifesté lo siguiente:

Entonces, tenemos un reto, y un reto no pequeño. Veamos, la cultura de la lectura está relacionada con una cultura de respeto a la palabra, especialmente la escrita.


El soporte atómico del libro nos da, inevitablemente, la sensación de lo acabado, lo estable, lo imperecedero, desde el hecho que casi el primer libro que todos vemos en nuestras casas es la santa biblia (instrumento fundamental de las creencias cristianas) lo bueno: propagan la cultura, lo malo: en general, junto con esta cultura, propagan un marco mental basado en el respeto a la autoridad y a las voces de los "sabios" que, eventualmente nos dirán que hacer o pensar.

En tiempos más recientes, se han sumado a los libros otros medios como los periódicos o las revistas, que hacen su parte por informar y por, desde ciertos intereses, proponer puntos de vista sobre lo que deberíamos saber u opinar. Sin embargo, el advenimiento de la masificación de las Tecnologías de la Información puede cambiar todo el panorama.

Jürgen Neffe, escritor y biógrafo alemán, comenta en el siguiente artículo varias razones para un cambio cualitativo que nos llevará inevitablemente, a una era post-gutemberg, sus razones se pueden resumir en lo siguiente:

  • El modelo de negocio de las editoriales es obsoleto

  • La cultura digital y su resiliencia y flexibilidad reflejan mejor la necesidad de mantenerse abierto a opciones en un entorno cambiante

  • En una cultura de Best-sellers es poco el control que los autores pueden ejercer sobre la forma como quieren que sea presentada su obra, en la red, se puede establecer una relación directa entre los autores y lectores, recordando que al final, el interés principal del escritor es el efecto que su obra causa en la mente de las personas


Además, considera a esta transformación en el soporte físico al digital como algo inevitable, tanto para el libro como para los periódicos, que, sugiere:

Las empresas en la publicación de Periódicos en los EE.UU. están ansiosas por distribuir sus propios dispositivos de lectura gratuitamente a sus suscriptores como una alternativa eficiente en costos a la impresión y distribución de sus ejemplares...


Esto no es tan descabellado, de hecho, cuesta menos entregar a cada suscriptor del New York Times un Kindle de Amazon para leer que imprimir el periódico y hacérselo llegar.

Y sin embargo, los empresarios de estos medios siguen intentando sobrevivir a costa de intentar obtener protección de los gobiernos y pidiendo financiamiento estatal contra la crisis, cuando como sector económico (al menos en los EE.UU) no hacen una gran diferencia frente al PBI o el empleo en general, por ende, debemos dejar que los periodicos se vayan, Voilá ¡adiós periódicos! Y no para mal, como el siguiente artículo de The Business Insider sugiere:

  • Los Periódicos sólo prosperaron por ser monopolios.

  • 66% de las personas recibe sus noticias por TV

  • Los Dueños de los Periódicos piensan que Google es un parásito

  • Una "Prensa Libre" subsidiada por el gobierno es es una "prensa libre" en modo alguno


Ahora, pensemos en algunas de las implicaciones de las dos ideas anteriores: no mas periódicos y no más libros en físico. Considerando que la necesidad de la gente por información y cultura no va a desaparecer, es muy probable -casi un hecho- que fuentes alternativas, como redes de Bloggers independientes o periodistas estrictamente basados en la red surjan como fuentes autorizadas de información en tiempo real, como sugiere el vídeo EPIC 2015 Adjunto líneas abajo.



Esto significaría que cualquier ciudadano, al tener la capacidad de informar, sería un equivalente de facto a un periodista, distinción no reconocida legalmente en la actualidad, cuestión que, de hecho, los podría poner a merced de gobiernos o empresas que se sientan "afectadas" con lo que estas personas tengan que decir que pueda resultar , digamos, fastidioso. Es decir, la antítesis de la libertad y la neutralidad que esperamos de la red ¿será por eso que algunas voces dentro del gobierno de los EE.UU sugieren ayuda financiera estatal a los periódicos?

Dentro de las implicaciones descritas, es interesante el tener en cuenta que la proliferación de dispositivos de lectura ha convertido a los libros en formato digital en blanco de la piratería informática con lo cual existe la posibilidad que, bajo la excusa de defender los derechos de propiedad de las editoriales (que según la ley norteamericana -en rigor en el Perú gracias al TLC- de derechos de autor, es delito hasta prestar un libro) se obligue a los ISP (proveedores de acceso a Internet) a vigilar las conexiones de sus suscriptores para vigilar quienes cometen faltas, violando su privacidad, sin embargo, frente a la cuestión de la propiedad intelectual comercial, tenemos la importancia de la difusión de la cultura ¿cuál es mayor?

Esta aparente contradicción se manifiesta ya de manera casi cotidiana, como en el proceso judicial que se le sigue en Argentina, al difusor de filosofía Horacio Potel ¿Su delito? Publicar en la red textos de los Filósofos Jacques Derrida, Friederich Nietzsche y Martin Heidegger, textos que no estaban en circulación y que no producían beneficios en esta parte del planeta a los poseedores de los derechos y si consideramos que el sujeto en cuestión no obtuvo ganancia personal por cometer tal acción ¿se puede hablar legítimamente de la comisión de un delito doloso?

Y ya que estamos hablando de la difusión de la cultura ¿serán suficientes los respaldos digitales para la supervivencia de lo que nos hace una "civilización"? al parecer no, y es porque los datos digitales, aparentemente, no duran tanto como se cree, a pesar de su capacidad de ser replicados muchas veces, máxime si una sola empresa (goo...) adquiere la potestad de contener en sus servidores réplicas digitales de los libros del mundo, acentuando nuestra dependencia de una sola fuente.

Entonces, el panorama es preocupante y, como siempre en estos tiempos, estar alerta es lo mejor que podemos hacer.

Blogalaxia Tags , , , ,
Technorati Tags , , , ,

Read more...
Related Posts with Thumbnails

Acerca de Este Blog

Este blog reune notas con opiniones sobre todo, mucho, poco y nada, creaciones heroícas y no tanto, cosas oidas al pasar, citas no necesariamente citables y sobre todo, los devenires de una particular forma de percibir el mundo.

RPP Noticias

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP